Madrid acoge un encuentro de jóvenes esperantistas de diversos lugares de España

Hablar en esperanto, una práctica que reunió a jóvenes de varios puntos de España  | Fuente: Patricia Merello

Practicar esperanto, hacer turismo y conocer gente nueva es una combinación por la que apostó la Sociedad Juvenil Española de Esperanto (HEJS-Hispana Esperanta Junulara Societo) durante el puente de la Constitución. Un grupo de ocho jóvenes procedentes de distintas ciudades de España viajaron a Madrid del 6 al 8 de diciembre para asistir a un encuentro informal denominado ‘Benkontiĝo’, que quiere decir “reunión” en esperanto.

Durante la quedada, los visitantes se alojaron en el Albergue Juvenil Richard Schirrmann, situado en la Casa de Campo, y realizaron un recorrido por los lugares más emblemáticos de la capital, que ya lucía su alumbrado navideño. En los rincones de los Jardines de Sabatini, la Puerta del Sol, el Retiro o la Plaza Mayor resonaron las diversas frases en esperanto que pronunciaban los jóvenes.

La lengua universal protagonizó una actividad de carácter social que dio cita a personas de distintas edades movidas por los ideales de igualdad y unión que caracteriza al esperantismo. Marina del País Vasco, Hegoa de Pamplona, Jorge del municipio El Escorial, David de Barcelona y Moisés de Gran Canaria, han expresado qué les llevó a estudiar este idioma y cómo lo aprendieron.

El entusiasmo y la curiosidad caracterizan a este grupo juvenil que se constituye como pieza clave en la formación de un movimiento vivo. Más allá del aprendizaje lingüístico el esperanto aporta valores y abre la mente a otras culturas.

La organización del encuentro recayó en William Guerrero, presidente de la HEJS, perteneciente a la Organización Mundial Juvenil de Esperanto (TEJO-Tutmonda Esperantista Junulara Organizo). Esta sección dentro de la Federación Española de Esperanto se dedica a difundir el esperanto entre los jóvenes desde hace alrededor de cincuenta años y prepara encuentros de este tipo cada cierto tiempo. A veces, junto a los eventos realizados desde la HEF para un público más adulto. William Guerrero explica que la HEJS se diferencia del resto del movimiento con el objetivo de dar un espacio acorde con el ritmo de vida de la juventud.

Pero… ¿hay muchos jóvenes esperantistas en Madrid?

Actualmente, se tiene constancia de la presencia de esperantistas registrados en la HEJS. Sin embargo, la dispersión que caracteriza al movimiento determina la posible existencia de otros jóvenes independientes a la asociación que hayan podido aprender la lengua por su cuenta y la utilicen en determinadas ocasiones, o simplemente como afición. Aunque no presenten una participación activa hacia el conjunto organizado. Es el caso de Javier Luque, un joven malagueño apasionado de los idiomas que lo ha estudiado:

“Aprendí el esperanto porque me suscitó un ingente interés el saber que existía una lengua sintética, cuya pretensión era la de postularse como una unidad vehicular lingüística a nivel internacional sin las implicaciones imperialistas que ello conlleva. Además, con el transcurso de la adquisición de conocimientos de dicha lengua uno acaba por convencerse de que la dificultad es prácticamente inexistente”.

Por su parte, este joven estudiante de filología opina que “el esperanto es el único dispuesto a dar su mano en aras de la interrelación lingüística, pero todos se niegan a dársela”.

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Una lengua auxiliar que ayuda a la comunicación internacional

Desde sus inicios, Zamenhof persiguió configurar un lenguaje sencillo despojado de infinidad de elementos y carente de excepciones e irregularidades. Sin dificultades ortográficas, el esperanto se considera un idioma lógico y racional dotado de una gran riqueza expresiva. Su gramática se basa en la simplificación, que no es sinónimo de pobreza, y da lugar a una serie de 16 reglas que guían el uso de la lengua.

El esperanto se nutre de afijos y sufijos adheridos a la raíz de la palabra. Ya en el siglo XVII René Descartes expresaba la necesidad de una lengua común cuyas palabras se construyesen de esta forma. El filósofo francés se adelantó a su tiempo y se percató de las posibilidades que tendría un idioma con estas características. Finalmente fue Zamenhof quien terminó llevándolo a la práctica.

En este sentido, el esperanto solo posee el artículo “la”, igual para todos los géneros, los sustantivos se forman añadiendo una -o, el plural incorporando una -j al singular, y los adjetivos añadiendo una -a. El Unua libro recogió en 1887 las 16 reglas que permiten esbozar una idea general de cómo se ha construido este idioma.

La Asociación Políglota Autodidacta de México (APAM) ofrece un resumen muy claro de las mismas.

Pedro Hernández, profesor de esperanto que cuenta con la titulación de C1 en el idioma, comenta de forma general sus características:

Cartel sobre la gramática del esperanto en el aula de la Federación Española de Esperanto | Fuente: Patricia Merello

Otra característica del esperanto su internacionalidad y neutralidad. A simple vista, sus raíces proceden de idiomas indoeuropeos. Entre ellos, las lenguas romances como el francés, el italiano y el español; las germánicas como el alemán y el inglés; y las eslavas como el ruso y el polaco. Así, en torno al 75% de su vocabulario emana del griego y el latín. Este hecho provoca que, a veces, la lengua universal sea criticada por tener un origen eurocéntrico y occidental. Sin embargo, el chino, el japonés o el árabe también encuentran algunos de sus rasgos en la estructura del esperanto.

Por otra parte, se tiende a considerar que el esperanto es un mero combinado de lenguas, algo que, a priori, no parece negativo si se observa que Zamenhof era un gran conocedor de idiomas y que intentó poner en valor el legado lingüístico. Además, esto facilita su aprendizaje y, al mismo tiempo, el de otras lenguas.

En esta línea, el esperanto posee cualidades propedéuticas en el sentido de que cuando una persona se adentre en otros idiomas, sus raíces les serán familiares, lo que le supondrá un ahorro de tiempo en su aprendizaje. Algunos centros pedagógicos de Suiza, Bélgica y Alemania demostraron esta práctica entre su alumnado. A su vez, este hecho beneficia no solo al estudiante sino también al profesorado que enseña la lengua.

Claude Pirón, escritor, traductor y psicólogo, en su artículo Confesión de un loco europeo expresó su experiencia con respecto a este rasgo del esperanto:

«El esperanto me lo ha dado todo a lo largo de mi escolaridad, una ventaja sobre mis compañeros que nunca perdí. Conocía muchas cosas de geografía, porque me escribía en esperanto con niños del mundo entero y porque mis lecturas eran internacionales. Conocía una base de raíces germánicas que había asimilado fácilmente.

Además, había adquirido un sólido núcleo de raíces latinas que me ayudaron mucho a asimilar el vocabulario francés.

Cuando encontré por vez primera la palabra “simiesco”, la comprendí en seguida: simio quiere decir “mono” en esperanto. Cuando se me habló del nervio crural, lo asocié inmediatamente a la palabra corriente que designa la pierna en la lengua de Zamenhof: kruro. Y como, para mí, cabeza es kapo, no tuve ninguna dificultad en ver lo que tenía de común con la familia: decapitar, capitán, capital…»

Más allá de su estructura lingüística, la lengua universal no tiene como objetivo invalidar los idiomas naturales ya existentes, sino servir como instrumento facilitador de la comunicación internacional. Asimismo, fomenta el respeto por la diversidad lingüística desde una postura neutral, pues no pertenece a ningún pueblo ni estado.

Por tanto, en ningún caso pretende sustituir a las lenguas nacionales, las protege. Una motivación que dista con la de los grandes imperios colonizadores, que siempre han intentado imponer su idioma como elemento de dominación. En la actualidad se observa lo que el filósofo Umberto Eco manifestó en 1993:

«Durante mis frecuentes viajes a muchos países, sobre todo Francia y Alemania, oigo constantemente quejas de que el inglés ya ha rebasado el papel de lengua vehicular y se ha convertido en un peligro de imperialismo para las demás lenguas, que le van cediendo terreno»

Al respecto, José Antonio del Barrio, presidente de la HEF, reflexiona acerca de la protección de lenguas:

El esperanto se presenta como una alternativa al uso internacional de lenguas nacionales, una práctica que deriva en situaciones de desigualdad en la comunicación. En este caso, el idioma auxiliar anula los privilegios que presenta una persona cuando habla en su lengua nacional con otra extranjera que se esfuerza por utilizarla correctamente.

A lo largo de la historia, feministas, católicos, socialistas, militares, policías, burgueses, obreros o anarquistas de los cinco continentes han estudiado la gramática del esperanto por diversos motivos. Uno de ellos, probablemente fuese el de comunicarse con otras personas procedentes de diversos lugares del mundo. Un objetivo que sigue persiguiendo el mundo esperantista hoy en día.

Bibliografía

FIGHIERA, Gian Carlo y RUÍZ, Juan Carlos. (1993) Datos acerca del movimiento esperantista: (1887-1993). Madrid: Esperanto Liceo de Madrid.

COLMENAR Ozares, Carmen (2001) La enseñanza del esperanto en España, en el primer tercio del siglo XX. En XI Coloquio Nacional de Historia de la Educación, (11°:2001, Oviedo). La acreditación de saberes y competencias, perspectiva histórica. (85-95) Oviedo: Sociedad Española de Historia de la Educación.

EL ESPERANTO: dosier para periodistas. Recursos Sala de prensa. Madrid: web de la Federación Española de Esperanto. Recuperado el 28 diciembre 2017 de: http://www.esperanto.es/hef/images/Dosier.pdf

La enseñanza oficial del esperanto: una oportunidad en el ámbito educativo

Fuente: Iberlibro

A lo largo de la historia, el aprendizaje del esperanto ha sido posible gracias a los cursos organizados por los grupos esperantistas y, en buena parte, a la publicación de manuales de su gramática. Mientras que unos preferían acudir a clases, otros se nutrían de los cursos redactados como el del militar progresista Julio Mangada titulado El Esperanto al alcance de todos publicado en 2011.

Justo ese año el esperantismo dio un paso al frente en materia de enseñanza. El aumento de lecciones de la lengua, por aquel entonces 36 en castellano y 5 en catalán, provocó que dos esperantistas plantearan la existencia de una formación oficial en las escuelas. La petición del militar José Perogordo y el poeta Rafael San Millán desde el grupo de Madrid surtió efecto.

Así, el 27 de julio fue aprobada la Real Orden del Ministerio de Instrucción Pública que daba permiso para impartir clases de esperanto en escuelas de idiomas, superiores de magisterio, en institutos y en la universidad. Las páginas de la Gaceta de Madrid hicieron pública este hecho.

Real Orden del Ministerio de Instrucción Pública para la enseñanza del esperanto. La Gaceta de Madrid, 15/08/1911, nº227, p. 472 | Fuente: Boletín Oficial del Estado (BOE)

Pronto, la Universidad de Zaragoza comenzó a impartir clases del idioma. Al igual que en Madrid, donde además se establecieron diversos lugares para la enseñanza. Entre ellos, el Ateneo de Madrid, el Fomento de las Artes, la Casa del Pueblo o locales de los distritos Tetúan, Vallecas o Chamartín. También se sumó la escuela de Policía cuyos hablantes portaban una insignia en su uniforme.  Los profesores de estos cursos fueron designados por las asociaciones esperantistas.

En la actualidad, se dan pequeños atisbos de estudios oficiales del esperanto. Concretamente, en la Comunidad de Madrid, de las siete universidades públicas que alberga, solo una se ha planteado recientemente incorporar la lengua a su oferta. Se trata de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Por su parte, ninguno de los programas de lenguas que presentan el resto de las universidades contempla esta opción. “Nunca hemos realizado cursos de esperanto. El motivo es que no hay demanda por parte de los alumnos”, señala Concha García, secretaría de Idiomas Complutense.

El 3 de septiembre de este año el Centro Universitario de Idiomas a Distancia (CUID) abrió el plazo de matriculación al curso tutorizado de nivel A2, según el Marco Europeo. En estos momentos vigente, la iniciativa tiene modalidad online y cuenta con 50 matriculados. Manuel Pancorbo Castro, profesor de Física de la UNED y miembro de la Federación Española de Esperanto (HEF) ha sido el responsable de esta propuesta.

Félix Manuel Jiménez Lobo es el profesor del curso, que está sujeto al sistema de la UNED, es decir, a lo largo del año se realizarán ciertas pruebas de autoevaluación. La calificación final obtenida, que será apto o no apto, se medirá en un examen presencial escrito y oral. Por tanto, la prueba se dividirá en ejercicios de comprensión lectora y auditiva, expresión escrita e interacción oral.

Durante la preparación, los estudiantes se sumergirán en contenidos léxicos, gramaticales, funcionales, fonéticos y culturales repartidos en un total de 18 unidades. De esta forma, aprenderán a leer y escribir textos útiles en la vida cotidiana tales como menús, horarios o prospectos, además de conocer la cultura que gira en torno a la lengua, las revistas, la radio o los congresos. Como indica el plan de estudios el objetivo es “ser capaz de interactuar, al nivel pretendido en el curso, con la comunidad esperanto-hablante mundial”.

Por su parte, aprender esperanto por la UNED presenta una serie de diferencias con respecto a otros sistemas autodidactas como Duolingo.

La matrícula íntegra del curso tiene un coste de 230 euros. Al respecto, la Federación Española de Esperanto ofrece becas a cinco jóvenes menores de 25 años para cubrir la mitad del pago con la condición de aprobar los exámenes. Manuel Pancorbo explica el papel que juega HEF en la organización del curso.

El coordinador del curso también pone su granito de arena en la difusión del esperanto a través del siguiente video introductorio.

Introducción al esperanto, subido por Canal UNED | Fuente: Canal UNED (descargado y subido a YouTube para inserción en WordPress)

¿El esperanto en el currículo vitae?

Incluir la lengua universal en la oferta de cursos de una universidad de renombre como la UNED incita a pensar que el esperanto pueda tener algún tipo de efecto positivo en el currículo. Aunque en España no se lleva a cabo, en otros países extranjeros el idioma está evolucionando y ha llegado a tener aceptación profesional. Por ejemplo, en Hungría está reconocido como lengua de competencia mientras que en Polonia existe un posgrado de interlingüística impartido en esperanto.

No obstante, más allá de los conocimientos meramente gramaticales, optar por el estudio de esta lengua puede denotar otro tipo de aptitudes. El esperantista Enric Baltasar expresa en su artículo “¿Debería poner el esperanto en el CV?” lo siguiente:

“Nadie está ahí fuera demandando conocimientos de esperanto (…) Sin embargo, ya sea que te pregunten por él o lo conozcan, te puede mostrar como una persona con ciertas habilidades o predisposiciones que las compañías sí que piden; hablo de la capacidad de ser autodidacta, ser una persona curiosa, poder trabajar en entornos multiculturales, tener más facilidad para aprender otros idiomas, ganas de mejorar el mundo, ser de mente abierta, etc.”

Al respecto, Pedro Hernández, profesor del curso actual que tiene lugar los sábados por la mañana en la sede de la HEF, comenta:

Bibliografía

CENTASSI, R. y MASSON, H. (2005) El hombre que desafió a Babel. Madrid: GRAM Ediciones.

COLMENAR Ozares, Carmen (2001) La enseñanza del esperanto en España, en el primer tercio del siglo XX. En XI Coloquio Nacional de Historia de la Educación, (11°:2001, Oviedo). La acreditación de saberes y competencias, perspectiva histórica. (85-95) Oviedo: Sociedad Española de Historia de la Educación.

DE LA FUENTE, Jaime A. (1962) ¿Qué es el esperanto? Historia y razón de ser de un idioma universal. Información cultural del extranjero, 51 (193), 40-53.

FIGHIERA, Gian Carlo y RUÍZ, Juan Carlos. (1993) Datos acerca del movimiento esperantista: (1887-1993). Madrid: Esperanto Liceo de Madrid.

MARTIN, Francisco L. (1993) Capítulo noveno: Una utopía: el esperantismo socialista. En su: La cultura socialista en España 1923-1930. (p.231-245) Salamanca: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1993.

SANZ Bueno, Lupe. (1993) Historia del esperanto en Madrid.  Madrid: Esperanto Liceo de Madrid.

El esperanto aterriza en España

La vertiginosa evolución del movimiento esperantista sustentada por la aparición exponencial de seguidores en diferentes partes del mundo pronto brotó en España. A finales del siglo XIX el flujo internacional imperante permitió la entrada de manuales, libros y revistas francesas que hablaban de la lengua universal. Fue así como varios intelectuales españoles empezaron a mostrar interés por el proyecto.

Joaquín de Arce y Bodega | Fuente: Sociedad Cántabra de Escritores

En 1889 el cántabro Joaquín de Arce y Bodega, bibliotecario del Senado en Madrid, solicitó a Zamenhof información sobre el idioma. Como resultado recibió tres ejemplares del llamado Unua Libro, el primer libro firmado por Doktoro Esperanto que reflejaba la gramática y varios ejemplos de la propuesta.

Uno de los libros se lo remitió al ingeniero de montes murciano Ricardo Codorniú y Starico, hoy considerado el padre de la ingeniería forestal, que ya había recalcado públicamente la necesidad de una lengua común. El otro cayó en las manos del profesor malagueño José Rodríguez Huertas, que no dudó en dejar atrás el volapuk, propuesta del sacerdote Schleyer por aquel entonces extendida, para dar paso a la nueva lengua.

Fue en 1890 cuando el andaluz publicó la primera gramática de esperanto para españoles Gramática de la lingvo de Doktoro Esperanto impresa por el editor Manuel Cerbán. En su prólogo expresó las siguientes palabras:

“Más como hemos tropezado, digámoslo así, con esta nueva lengua, de excelentes condiciones de sencillez y de más probabilidades de éxito que el volapük, somos los primeros en arriar nuestra bandera para alistarnos resueltamente bajo la enseña que simboliza, conforme a nuestro humilde parecer, la más pronta y segurísima realización del progreso que tanto anhelamos”.

Gramática de la lingvo de Doktoro Esperanto, de josé Rodríguez Huertas | Fuente: Esperantaj Bitoj

Los nombres de estos tres curiosos perduraron en la historia como los primeros esperantistas españoles que se comprometieron en la difusión de la lengua. A ellos se sumó el catalán S.J. Vilamala, a quien el propio Zamenhof le pidió que difundiera la obra al no ser aún muy conocida.

Tan solo dos años después de su creación, el esperanto ya iniciaba su camino en el país, que entonces vivía la Restauración. En este contexto, marcado por el papel de la regente María Cristina de Habsburgo, madre del joven Alfonso XIII, y la alternancia de poder del liberal Sagasta y el conservador Cánovas del Castillo, se desarrolló un fenómeno único e inédito. ¿Una lengua creada por un polaco que suscitaba hablantes y divulgadores en España?

Se convertía así en uno de los primeros países del mundo donde se registraron prácticas esperantistas. A finales de 1891, junto a la sociedad de Málaga impulsada por Rodríguez Huertas, también se distinguen los grupos alemanes de Núremberg, Múnich, Friburgo y el club sueco de Upsala.

Posteriormente, la constitución de pequeños grupos de estudio y divulgación del esperanto proliferó en varias ciudades y pueblos. Manresa, Terrassa, Sabadell, Solsona y Barcelona en Cataluña; Bilbao y San Sebastián en el País Vasco, Valencia y Alcira en la Comunidad Valenciana; y Albarracín en Teruel, son algunas de ellas. Aragón y Andalucía también fueron significativas.

Vista general de algunos de los lugares de España donde se inició actividad esperantista a partir de 1900 | Elaborado por: Patricia Merello

Los centros se dedicaban a difundir las bases de la lengua y a mantener correspondencia con el extranjero. Además, perseguían objetivos de enseñanza y editaban sus propias publicaciones, algunas escritas en esperanto, la mayoría en español, y varias en ambas lenguas. De esta forma, el panorama comunicativo de la época con La Correspondencia de España (1859) o El Socialista (1886) a la cabeza, comenzó a convivir con estos breves ejemplares. Fue así como el esperanto llegó y se inmiscuyó en los rincones del sur de Europa hasta nuestros días.

Bilbliografía

CENTASSI, R. y MASSON, H. (2005) El hombre que desafió a Babel. Madrid: GRAM Ediciones.

COLMENAR Ozares, Carmen (2001) La enseñanza del esperanto en España, en el primer tercio del siglo XX. En XI Coloquio Nacional de Historia de la Educación, (11°:2001, Oviedo). La acreditación de saberes y competencias, perspectiva histórica. (85-95) Oviedo: Sociedad Española de Historia de la Educación.

DESESPERO. (2011, febrero) Esperanto a la malagueña: el curioso libro 36 (1890) [Entrada blog] Recuperado 23 enero 2018 de:  http://enesperantujo.blogspot.com.es/2011/02/esperanto-la-malaguena-el-curioso-libro.html

DESESPERO. (2012, noviembre) «Desas leco felo». [Entrada blog] Recuperado 23 enero 2018 de:  http://enesperantujo.blogspot.com.es/2012/11/desas-leco-felo-el-esperanto-en-espana.html

FIGHIERA, Gian Carlo y RUÍZ, Juan Carlos. (1993) Datos acerca del movimiento esperantista: (1887-1993). Madrid: Esperanto Liceo de Madrid.

MARCO Botella, Antonio. (1992) 60 años de Esperanto en Callosa. Callosa de Segura: Monografías callosinas nº8.

Juan Pablo II y Benedicto XVI: bendiciones en esperanto

A finales de los setenta el mundo entero presenció la llegada de un nuevo papa para la Iglesia católica. Juan Pablo II, de nombre secular Karol Józef Wojtyła, dejaba su carrera como actor y dramaturgo para responder a su vocación. Fiel defensor de los valores humanos universales, el papa siempre demostró su disposición por la unión entre culturas. Así, viajó a más de 130 países de todos los rincones del planeta y se convirtió en el primer papa que besó el Corán y entró en una mezquita. Su amor por la humanidad superaba cualquier condición religiosa, política o social.

El papa que sufrió dos intentos de asesinato creó los conocidos encuentros juveniles denominados Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ), consolidando así su cercanía a los jóvenes. Fue precisamente en los actos de la sexta JMJ que se celebraron en Częstochowa, Polonia, el 14 de agosto de 1991 donde Juan Pablo II se expresó por primera vez públicamente en esperanto. Recibió a la multitud con un saludo, que alardeaba implícitamente la ideología esperantista.

Del mismo modo, el papa utilizó la lengua universal en la clausura del evento pronunciando:

Dos años después, Juan Pablo II otorgó su bendición apostólica al 78º Congreso Internacional de Esperanto en Valencia. Y en 1994 optó por añadir el idioma en sus saludos multilinguísticos. Así lo explica José Antonio Del Barrio, presidente de la HEF.

El legado de Juan Pablo II continuó visible en las ceremonias de Joseph Aloisius Ratzinger, Benedicto XVI. Cada años, ante miles de peregrinos reunidos en la plaza de San Pedro de Roma, el papa alemán transmitía sus felicitaciones con entusiasmo. Concretamente, en la bendición Urbi et Orbi de la Pascua de 2009, entre las banderas que los fieles ondeaban, se distinguen carteles con letras que forman la palabra “ESPERANTO”.

 

Mensaje Urbi et Orbi del papa Benedicto XVI en la bendición de Pascua 2009 | Fuente: YouTube

Tras su renuncia en 2013, Benedicto XVI fue sucedido por el jesuita argentino Jorge Mario Bergoglio más conocido como el Papa Francisco, quien no ha seguido la iniciativa de hablar en esperanto en las tradicionales ceremonias de Pascua y Navidad. Sin embargo, alguna vez si ha hecho referencia a la lengua.

Papa Francisco alude al esperanto | Fuente: YouTube

Mariano Mojado: el sacerdote que enseñó esperanto por la radio

La década de los años veinte en España experimentó el impulso de la radiodifusión, un nuevo medio que rápidamente fue usado por Primo de Rivera. Sin preámbulos, el dictador se percató de sus posibilidades propagandísticas dando lugar a un control estatal de los contenidos que se propagaban. Pronto, las emisiones de Radio España de Madrid, Radio Barcelona o Unión Radio, fundada por el empresario Ricardo Urgoiti, proliferaron.

En este contexto, el movimiento esperantista vislumbró este nuevo canal como una opción para su difusión. De modo que, comenzaron a emitirse las primeras lecciones del idioma internacional. Fue la voz del sacerdote y licenciado en Filosofía y Letras, Mariano Mojado Abad, la que protagonizó la mayoría de estos cursos. Se conoce que su labor educativa tuvo un gran éxito en la época.

La prensa del momento recogía la programación de las distintas emisoras, de forma que, en sus páginas se observa el anuncio del espacio del sacerdote madrileño. Por ejemplo, ABC, El Sol y La Nación, comunicaron el horario de estas lecciones en Unión Radio Madrid. Por su parte, las publicaciones esperantistas como Hispana Esperanto-Gazeto, entonces el órgano oficial de la Hispana Esperanto Societo (HEA, Asociación Española de Esperanto), también recogieron la actividad de Mariano Mojado.

El Sol, 25/08/1925, Año IX, nº2511, p. 7. | Fuente: Hemeroteca digital de la Biblioteca Nacional de España.

ABC, 29/11/1925, Año XXI, nº extraordinario, p. 42. | Fuente: Hemeroteca digital de ABC.

Hispana Esperanto-Gazeto, 07/08/1932, Año II, nº16, p. 6. | Fuente: Hemeroteca digital de la Biblioteca Nacional de España.

Traducción: “Nuestro samideano y secretario de la H.E.A. Don Mariano Mojado dará su curso miércoles y sábado a las cinco y media de la tarde en Radio España. Podrá aprender esperanto cualquier persona que por causas laborales no pueda asistir a los cursos abiertos”.

A su vez, la implicación del presbítero con el movimiento se reflejó en su trabajo como secretario de la asociación esperantista española. Su empeño le llevó a convertirse en uno de los primeros promotores del grupo en 1925 junto al militar progresista Julio Mangada, muy activo en España.

Mariano Mojado falleció en 1935 dejando huella en el imaginario colectivo de una sociedad que empezaba a ser oyente.

José Antonio del Barrio: “Quien aprende esperanto tiene una cierta motivación de entenderse con el mundo y de conocer otras culturas”

Jose Antonio del Barrio, presidente de la Federación Española de Esperanto | Fuente: Patricia Merello Guzmán

El esperanto continúa su historia y se manifiesta de diversas formas gracias a sus seguidores. Allá por el año 1980, a la comunidad esperantista se sumó un estudiante universitario convencido de la unión entre culturas que permite la lengua universal.  Desde el grupo de Valladolid, José Antonio del Barrio comenzó a conocer el idioma con más profundidad y a actuar en su difusión. Una práctica que ha desempeñado hasta la actualidad. Ahora compagina su actividad profesional como físico en una empresa de telecomunicaciones con la organización de actividades como presidente de la Federación Española de Esperanto (HEF-Hispana Esperanto-Federacio). El samideano saca partido a la lengua con frecuencia.

Cualquier persona que se interese por el esperanto puede conocer cuáles son las posibilidades del esperanto a través de las conferencias que desde la asociación ofrecen a la población. Desde centros de enseñanza o instituciones culturales, José Antonio coordina una labor de divulgación que persigue romper con los tópicos y los prejuicios creados en torno a la lengua.

Un propósito buscado por un movimiento formado principalmente a base de voluntarios que consideran esta lengua una buena solución. Aunque hay algunos empleados en la Asociación Universal de Esperanto (UEA-Universala Esperanto Asocio), desde Madrid los esperantistas del grupo dedican parte de su tiempo libre a la difusión del idioma. Elaborar folletos, desarrollar charlas, actualizar su página web o llevar a cabo exposiciones son algunas de sus tareas. Además, cuentan con un servicio de prensa dedicado a transmitir las novedades a los medios de comunicación.

En varias ocasiones, para sacar adelante sus actividades la asociación ha recibido ayudas y subvenciones del Ayuntamiento de Madrid. El presidente de la HEF recuerda la celebración del congreso español de esperanto que tuvo lugar en verano junto al congreso internacional de la liga de profesores esperantistas. También ha recibido apoyo para realizar actividades culturales de promoción de la cultura española en el exterior.  En cualquier caso, asegura que son aportaciones muy modestas.

A lo largo de la historia, el esperanto ha sufrido varias persecuciones, incluso algunos regímenes políticos se han mostrado reacios a la difusión de la lengua universal dentro de sus fronteras. Es el caso del nazismo de Hitler, que consideró al esperanto un instrumento usado por los judíos para la conspiración en su obra Mi lucha (Mein kampf). En la URSS muchos grupos esperantistas fueron prohibidos y algunos de sus miembros encarcelados, mientras que en España el franquismo tampoco terminó de aceptarlo. José Antonio del Barrio explica que algunos regímenes muy nacionalistas ven con aprensión o con cierto disgusto una lengua que es básicamente internacionalista, aunque asegura que ahora ocurre en menor medida.

En la actualidad, el movimiento esperantista español ha dado un giro gracias a los avances tecnológicos.

Las posibilidades comunicativas que ofrece Internet dan lugar a un fenómeno donde la organización del esperantismo sufre diversos cambios.

Se ha perdido la costumbre de ir todas las semanas al grupo local para practicar la lengua, ya no es necesario, de forma que el número de miembros organizados recae considerablemente. Al respecto, el samideano destaca que esto presenta inconvenientes a la hora de realizar una labor de información pública pues resulta más costoso.

Sin embargo, calcular cuántos hablantes de esperanto hay, no solo en Madrid sino a nivel mundial, resulta muy complicado debido a la inexactitud para evaluar a qué se considera un hablante esperantista; y por la consecuente carencia de censo ligada a la dispersión geográfica de los seguidores. Así lo detalla José Antonio del Barrio:

 

En el movimiento esperantista caben todos

Además de la pirámide organizativa institucional, en España existe un movimiento asociativo muy plural, desde asociaciones políticas hasta sectoriales. Y ninguna de ellas forman parte de la Federación. Por ejemplo, la denominada SAT que agrupa a esperantistas de la izquierda y se dedica a la edición o venta de libros con intereses políticos; o la Asociación Internacional de Católicos Esperantistas (IKUE), una de las más antiguas.

Alfonso XIII: un defensor activo

Desde 1886 hasta la proclamación de la Segunda República en 1931, España vivió el reinado de Alfonso XIII. Un rey que, más allá de declararse falangista al comenzar la guerra civil y ser presidente honorario del Recreativo de Huelva, apoyó la lengua de Zamenhof fervientemente.

Rey Alfonso XIII(1886-1941) | Fuente: casarealdeespana.es

En septiembre de 1909 se celebró en Barcelona el V Congreso Universal de Esperanto. Era la primera vez que España acogía un evento internacional de índole esperantista. Aunque algunos se opusieron a su desarrollo debido a las recientes revueltas ocasionadas durante la semana trágica, el rey no dudó en respaldar el congreso. Lo consideraba una oportunidad para una ciudad que quería recuperar su imagen urbana y cosmopolita.

Así, se le concedió ser el presidente del Comité de Honor, y pronto pasaría por sus manos la prensa esperantista del momento. Por estas fechas, Alfonso XIII otorgó a Zamenhof el título de Comendador de la Orden de Isabel la Católica, y, en agradecimiento, el presidente del Grupo Esperantista de Madrid José Perogordo le regaló un número de la gaceta internacional La Revuo, encuadernado en oro.

El rey ojeó sus páginas y, acto seguido, demostró que había aprendido esperanto leyendo algunas frases de la publicación. Como no es de extrañar, periódicos esperantistas como La Suno Hispana se hizo eco del acontecimiento.

La Suno Hispana, 11/1909, Año VI, nº71, p.2. | Fuente: Hemeroteca digital de la Federación Española de Esperanto (Gazetoteko)

Un año más tarde, Alfonso XIII volvió a pronunciarse como seguidor de la lengua universal. La Asociación de Militares Esperantistas (Esperantista Militista Asocio) comenzaba sus andadas en un contexto caracterizado por la convivencia entre adeptos católicos y obreros. Desde su fundación, llevada a cabo por Julio Mangada, Fernando Redondo y José Perogordo, entre otros, el rey se mostró a favor de la organización.  Entre sus objetivos se distinguió difundir el idioma entre los ejércitos de tierra y mar como solución para la comprensión de los militares de diversas nacionalidades.

El rey siguió aportando su granito de arena al crecimiento del movimiento patrocinando algunas de sus actividades como el segundo Congreso Esperantista Ibérico en Zaragoza. Lo cierto es que, quizá fue su faceta esperantista la que le empujó a realizar la que se considera la primera misión humanitaria de la historia. Los valores de paz y unión entre pueblos que lleva consigo este idioma se manifestaron cuando Alfonso XIII repatrió a heridos, informó a familias incomunicadas, investigó a prisioneros desaparecidos o envió medicamentos y dinero a los prisioneros durante la Primera Guerra Mundial.

Bibliografía

CENTASSI, R. y MASSON, H. (2005) El hombre que desafió a Babel. Madrid: GRAM Ediciones.

MARÍN Silvestre, Dolors. (2014) Capítulo 2: El internacionalismo proletario y las lenguas planificadas. En su: Anarquistas: un siglo de movimiento libertario en España. (pp. 57-88). Barcelona: Ariel.

MARCO Botella, Antonio. (1992) 60 años de Esperanto en Callosa. Callosa de Segura: Monografías callosinas nº8.

SALGUERO, José. (2011) ¿Es el esperanto una lengua revolucionaria? Estudios. Revista de Pensamiento Libertario, 1, 52-59.

SANZ Bueno, Lupe. (1993) Historia del esperanto en Madrid.  Madrid: Esperanto Liceo de Madrid.

Aprendizaje e información se unen en las revistas escritas en esperanto

El mundo editorial de revistas en España salta a la vista cada vez que un kiosko se interpone en el camino. Una oferta variada basada en la especialización se abre paso. Destacan la ciencia entretenida de Muy Interesante, los últimos estrenos en cartelera que analiza Fotogramas, los looks más prometedores de Vogue o la divulgación científica de National Geographic. También hay lugar para el humor satírico de El jueves, los viajes de Geo y las manifestaciones culturales que acoge Ábaco. De igual modo, en el espacio web subyacen propuestas que nacen y se desarrollan exclusivamente en Internet.

A lo largo de la historia española, han emergido y se han desvanecido numerosos proyectos de revistas, todos ellos redactados en castellano. Sin embargo, paralelamente ha surgido un fenómeno único que ha generado publicaciones en varias comunidades autónomas elaboradas en otro idioma. La implantación de grupos esperantistas en el país dio lugar a una serie de prácticas de difusión escritas en la lengua universal que se inmiscuyeron en el panorama comunicativo de cada época.

En su mayoría, las publicaciones esperantistas se hacían eco de las diversas actividades y eventos organizados en torno al movimiento. Así, cada grupo sacaba a la luz su propio boletín de noticias, una práctica que se extiende hasta la actualidad, pues la Federación Española de Esperanto (HEF) ofrece La Bitbulteno. “No me parece especialmente interesante, pero lo encuentro necesario para estar al tanto de las actividades esperantistas en España”, comenta Jorge Pavón, que fue su editor principal.

Lo mismo ocurre con Revuo Esperanto, el órgano oficial de la Asociación Universal de Esperanto (UEA), que se limita a dar cabida a la celebración de congresos o la publicación de libros. De carácter mensual, está disponible en PDF y en papel. “Solo hablan del esperanto y en un formato en el que aprendes más bien poco. Es más como un panfleto para decir a los miembros de la UEA ‘El esperanto está en todas partes’”, expresa Enric Baltasar, que ha sido presidente de la Organización Mundial Juvenil de Esperanto (TEJO). Sin embargo, más allá de dar a conocer las prácticas del esperantismo, aparecen revistas que no solo se centran en este aspecto, sino que ofrecen contenidos de todo tipo.

Portadas de Revuo Esperanto | Fuente: revuoesperanto.org

El auge de las nuevas tecnologías ha fomentado la elaboración de números en la web que en muchos casos conviven con sus versiones en papel. Lo que da lugar a una mayor accesibilidad a sus artículos, no solo a los socios. Las revistas escritas en esperanto se consolidan como un recurso útil a través del cual aprender la lengua mediante información de actualidad. De modo que los interesados no pertenecientes a las asociaciones también pueden consumirlas.

Las más populares entre los esperantistas

Hoy en día, las publicaciones internacionales son las más leídas. Kontakto, está creada por TEJO y dirigida por Rogener Pavinsky, un esperantista brasileño que toca la guitarra en el grupo de rock en esperanto Supernova. En sus seis ediciones anuales, trata temas relacionados con la vida social, la cultura, los países, la historia o los viajes, empleando un lenguaje sencillo. El colectivo LGTB o la revolución del Bitcoin son algunos ejemplos. Además, incluye reseñas de libros y discos. La revista, que sale adelante mediante suscripción, destaca por su diseño y su precio varía según el país desde donde se solicite. Asimismo, los suscriptores ciegos pueden recibir la revista en audio. “Habla de lo que sea, temas actuales, aprendes incluso de las cuatro páginas sobre el movimiento”, explica Enric Baltasar.

Por otro lado, Monato, es una opción mensual impresa en Bélgica que publica artículos sobre política, ciencia o cultura. Su edición en papel es la más popular, aunque también se distribuye vía correo electrónico, en formato PDF, ASCII o XHTML. A su vez, cuenta con corresponsales en 45 países. Ambas son las favoritas de Enric Baltasar, que expone: “esos momentos cuando te enteras de algo sobre el mundo primero en esperanto, son mágicos”.

Portadas de Monato y Kontakto (2018) | Fuente: monato.net, kontakto.tejo.org

En la web, se encuentra La Ondo de Esperanto, una revista ilustrada que contiene páginas literarias y culturales con artículos históricos y lingüísticos. Inserta una sección con concursos y piezas humorísticas, además de un espacio donde los lectores discuten sobre los problemas del movimiento esperantista. Su versión impresa desapareció el año pasado y se edita desde Rusia. Esta revista ha llegado a tratar el polémico tema de Cataluña y ha contado con la colaboración de autores de la cultura esperantista como el castellano-manchego Fernando de Diego, principal traductor literario de español a esperanto.

La revista literaria por excelencia es Beletra Almanako, que contiene ensayos, poemas, prosa, teatro, reseñas, entrevistas o cartas, tanto originales en esperanto como traducidas. Editada en papel desde Estados Unidos, fue fundada por el poeta extremeño José Camacho reconocido por sus cuentos y relatos cortos.

También existen revistas más especializadas elaboradas por asociaciones concretas. En el ámbito del magisterio destaca Internacia Pedagogia Revuo, editada por la Liga Internacional de Maestros Esperantistas (ILEI), con informes sobre la enseñanza del esperanto. Presenta cuatro números al año y versiones en papel y en la web. Dedica un espacio a anuncios de conferencias, convocatoria de simposios y ofrece ideas para ayudar a mejorar a los profesores de la lengua internacional.  Al mismo tiempo, ILEI publica Juna Amiko, destinada a los jóvenes estudiantes de esperanto, entre 12 y 16 años. En un lenguaje muy simple, incluye poemas, canciones, entrevistas, juegos y materiales para exámenes.

Número 140 de Juna Amiko | Fuente: ilei.info

Por su parte, la Asociación Mundial Anacional (SAT– Sennacieca Asocio Tutmonda) distribuye Sennaciulo, sobre temas sociales y políticos. Etnismo es el órgano del Comité Internacional de Libertades Étnicas (IKEL) dedicado a las culturas minoritarias, con tres ediciones anuales. El mundo vegetariano dispone de Esperantista Vegetarano, órgano de la Asociación Vegetariana Mundial de Esperanto (TEVA), mientras que se divulgan artículos científicos en Scienca Revuo, publicada por la Asociación Científica Esperantista de la Internacional (ISAE), con acceso libre.

Artículo científico sobre las proteínas realizado por Veronika Poór, profesora de nanotecnología | Fuente: scienca-revuo.info

“En internet leo Libera Folio, un medio independiente bastante crítico con algunos aspectos del movimiento esperantista”, apunta Jorge Pavón, que también considera a la revista satírica humorística La Kancerkliniko, como una de las más leídas. No obstante, la mayoría de los ejemplos mencionados se sustentan gracias a la colaboración mundial. “Creo que un problema es depender tanto del trabajo voluntario, aunque algunas tengan asalariados. El nivel no siempre se mantiene igual”, señala el esperantista.

El origen de una lengua para la humanidad

Físicamente débil y de pequeña estatura. Así fue Ludwik Lejzer Zamenhof, el creador del esperanto y defensor de la paz hasta su muerte. Llegó al mundo el 15 de diciembre de 1859, cuando la joven Rosalía Zamenhof dio a luz al primero de sus ocho hijos. El pequeño Lázaro creció en un hogar judío de Bialystok, región de Lituania, por aquel entonces, anexionada a la Rusia de los zares.

Bialystok se sitúa en la parte oriental de la antigua república de Polonia | Fuente: University of Białystok

Polacos de la nobleza católica, alemanes protestantes, rusos y bielorrusos que eran funcionarios ortodoxos, campesinos lituanos y ucranianos, y numerosos judíos comerciantes habitaban las calles de esta región. Un sinfín de lenguas y culturas que derivó en un ambiente de odio, desconfianza y temor. La que había sido conocida como el Versalles polaco, a mediados del XIX pasó a llamarse el Mánchester del norte.

Las plazuelas escuchaban palabras hasta en seis idiomas diferentes, el ruso como oficial, seguido del bielorruso, alemán, polaco y yidis o judeoalemán, utilizado por la comunidad judía, que también usaba el hebreo en la sinagoga. Los distintos grupos se expresaban en su lengua materna y mantenían sus costumbres por lo que, no era extraño contemplar cada día disputas y enfrentamientos entre los ciudadanos.

Los prejuicios y el antisemitismo imperante no agradaban en absoluto al joven Lázaro, que plantó cara a la situación y planteó una solución frente a la incomunicación. Era necesaria una lengua común que acabara con las hostilidades. En una carta escrita a su amigo Nikolay Afrikanóvich en 1895, Zamenhof confesó: “Me crie como idealista, me enseñaron que todos los hombres son hermanos, y, sin embargo, en la calle, en las casas, a cada paso, todo me daba la sensación de que la humanidad no existe”

Durante su infancia, aprendió diversas lenguas debido a las circunstancias de su entorno. El polaco y el ruso como lengua materna, el yidis y hebreo para las prácticas religiosas o el francés y el alemán, idiomas que le enseñó su padre en casa por su condición de profesor de lenguas. Algo que resultó un punto a favor a la hora de elaborar su propio proyecto. Ya desde los quince años, Lázaro mostraba un enorme entusiasmo por sacar adelante su propuesta.

Lázaro Zamenhof a los 16 años, 1875 | Fuente: Zamenhof.info

Tras varios juegos lúdicos de conjugaciones, la primera versión del esperanto vio la luz el 17 de diciembre de 1878 en la fiesta de su cumpleaños. A los diecinueve años, Zamenhof ya contaba con una lengua al servicio de la unión de los pueblos a la que llamó Lingwe Uniwersala. Sin embargo, su padre Marcos se opuso a la evolución del idioma ya que siempre lo había considerado una pérdida de tiempo. Incluso llegó a confiscar los apuntes y traducciones de la obra de su hijo.

Retratos de Ludwik Lejzer Zamenhof y Clara Silbernik en 1887 | Fuente: Zamenhof.info

Pese a ello, Lázaro prosiguió en su empeño en Varsovia, donde finalizó su carrera de Medicina y se casó con Clara Silbernik, la hija del comerciante judío Alejandro Silbernick. Fue él quien decidió financiar la edición del primer manual como regalo de boda. Solo quedaba saltear la censura zarista, cosa que logró sorprendentemente gracias a su padre, que, por aquel entonces, ejercía como censor de periódicos y libros.

Con la ayuda de su compañero de trabajo A.Lagodovski, consiguió la autorización para sacar el libreto de su hijo. «El censor gubernamental consideró que el libro era inofensivo, la fantasía de un iluso, y autorizó su publicación creyendo que al cabo de poco tiempo el proyecto estaría olvidado por todos» explica Eduardo Vivancos en su artículo El esperanto, un idioma para todos.

Un ejemplar para la posteridad

En 1887 salió a la luz el primer libro de esperanto bajo el título en ruso Mezjdunarodnyj Jazyk, que quiere decir Lengua Internacional. Prefacio y método completo. Para su firma empleó el pseudónimo Doktoro Esperanto, una práctica muy frecuente en sus posteriores escritos, en los que se pueden distinguir Amiko, Hamzefon, Hemza, Homo Sum o incluso nombres de mujer como Anna R. Generalmente, se considera que el nacimiento del esperanto coincide con la publicación de este libreto.

Portada del conocido Unua libro (primer libro) en su versión rusa, 1887 | Fuente: Viquipèdia

Cuarenta páginas presentaron las 16 reglas de una nueva lengua cargada de ilusión y buenos propósitos. Junto a los motivos de su creación incluyó varios ejemplos y traducciones de pasajes de la Biblia, la oración del Padre Nuestro o los poemas originales Mia Penso y Ho, mia kor’. Posteriormente, se tradujo al francés, el polaco y el alemán, de forma que, cada vez más personas podían conocer el esperanto.

Así, Zamenhof ofreció la siguiente reflexión: “Obligados a dividir nuestro tiempo entre varias lenguas, no tenemos la posibilidad de dedicarnos adecuadamente ni siquiera a una de ellas; de modo que incluso es difícil dominar la propia, y tomando palabras y expresiones de otras lenguas, nos desenvolvemos con imprecisión y pensamos defectuosamente. Otro caso sería si cada cual tuviese solo dos lenguas, que podrían perfeccionarse y elaborarse mejor”.

 

Bibliografía

BOULTON, Maryorie (2006) Dr. Zamenhof: autor de Esperanto. Cheste, Valencia: Ayuntamiento.

CENTASSI, R. y MASSON, H. (2005) El hombre que desafió a Babel. Madrid: GRAM Ediciones.

DE LA FUENTE, Jaime A. (1962) ¿Qué es el esperanto? Historia y razón de ser de un idioma universal. Información cultural del extranjero, 51 (193), 40-53.

HOARAU, A. (2013) El esperanto, una lengua internacional al servicio de la emancipación de los trabajadores. En Tierra y libertad, no. 300.

NÁJERA Sepúlveda, María Isabel. (2014) El esperanto como lengua internacional. En su: Esperanto y comunicación humana. (2a. ed) (p.78-190) Cuernavaca: CRIM-UNAM.